Ah, las películas de Adam Sandler. He visto suficientes para llenar un cine de barrio en los 90, y créeme, no todas son oro. Pero cuando el tipo acierta, acierta de lleno. Sandler no es el actor más técnico del mundo, ni el más respetado por la crítica, pero tiene algo que muy pocos pueden igualar: una fórmula infalible para hacerte reír sin esfuerzo. Desde sus inicios con Happy Gilmore hasta sus colaboraciones con los hermanos Farrelly, ha construido un catálogo lleno de diálogos absurdos, personajes torpes pero entrañables y escenas que, aunque predecibles, nunca fallan en arrancarte una carcajada.

No voy a fingir que Jack and Jill es una obra maestra, pero eso no quita que películas como 50 First Dates, The Wedding Singer o Big Daddy sean joyas del humor absurdo. Sandler sabe exactamente qué público busca: el que quiere desconectar, reírse sin complicaciones y, a veces, hasta llorar un poco (sí, incluso los tipos duros como yo caímos con *Uncut Gems). Las películas de Adam Sandler no son cine de autor, pero son cine de disfrute puro. Y en un mundo donde todo es tan serio, eso ya es un mérito.

Descubre las 5 películas de Adam Sandler que te harán reír sin parar*

Descubre las 5 películas de Adam Sandler que te harán reír sin parar*

Adam Sandler no es solo un comediante; es un maestro del caos controlado, el rey de las risas absurdas y el tipo que te hace reír incluso cuando la trama se desmorona. He visto su filmografía más de 50 veces, y si hay algo que sé, es que estas cinco películas son las que te harán reír hasta que te duela la mandíbula.

  • Happy Gilmore (1996) – El clásico donde Sandler mezcla hockey y golf con una locura que solo él puede vender. «Show me the money!» no es solo una frase, es un mantra.
  • Big Daddy (1999) – La prueba de que Sandler puede ser tierno y ridículo al mismo tiempo. El momento en que grita «¡Soy tu papá!» sigue siendo legendario.
  • 50 First Dates (2004) – Romántica, pero con suficientes payasadas para mantenerte riendo. Drew Barrymore y Sandler son un combo infalible.
  • Click (2006) – Una sátira de la vida moderna con un Sandler en modo «hombre adulto atrapado en un cuerpo infantil». El control remoto del destino es oro puro.
  • Grown Ups (2010) – Amigos de la infancia, trajes ridículos y un Adam Sandler en su elemento natural: siendo el más infantil de todos.

Si buscas algo más reciente, Hubie Halloween (2020) es un festín de locura navideña (sí, navideña, no es error). Pero si quieres lo mejor de lo mejor, estas cinco son tu billete a la risa garantizada.

PelículaAñoMomento más gracioso
Happy Gilmore1996La pelea con el golfista snob
Big Daddy1999El baño con el bebé
50 First Dates2004La escena del restaurante
Click2006El control remoto del tiempo
Grown Ups2010La pelea de trajes

Y si aún no te convences, recuerda: Sandler no hace películas para la crítica, las hace para ti. Para reírte, olvidarte de todo y disfrutar. ¿Qué más se puede pedir?

La verdad sobre por qué "Happy Gilmore" es un clásico del humor absurdo*

La verdad sobre por qué "Happy Gilmore" es un clásico del humor absurdo*

Si hay una película que resume el genio absurdo de Adam Sandler, es Happy Gilmore. No es solo una comedia deportiva; es un manual de cómo convertir el golf en un circo de caos controlado. Sandler, como el exjugador de hockey convertido en golfista, lleva su frustración a niveles épicos: patadas a pelotas, insultos a rivales, y un duelo verbal con Christopher McDonald que sigue siendo oro puro. «¡Tienes el cerebro de un niño de 8 años!» es una línea que resume la esencia del humor sandleriano.

¿Por qué funciona? Porque Happy Gilmore no sigue reglas. En mi experiencia, las comedias más memorables son las que rompen esquemas, y esta lo hace con estilo. Sandler no solo improvisa (ese momento en que grita «¡GOLF!» y golpea la pelota como si fuera un disco de hockey es puro arte), sino que crea un personaje tan ridículo que termina siendo entrañable. Y no olvidemos a Bob Barker como el villano con su mansión de perros. ¿Qué más necesitas?

Para los escépticos, aquí un desglose de por qué Happy Gilmore es intocable:

  • Humor absurdo: Desde el primer golpe hasta el final, cada escena es un caos calculado.
  • Personajes inolvidables: Chubbs, Shooter McGavin, y hasta el perro de Barker tienen más carisma que muchos protagonistas de comedias «serias».
  • Legado: Frases como «¡Golf!» o «¡Eres un idiota!» son parte del vocabulario sandleriano.

Si aún no la has visto, hazlo. Y si ya la viste, véla otra vez. Porque Happy Gilmore no envejece. Es como un buen chiste: cuanto más lo repites, más te ríes.

Para los fans, aquí un ranking de escenas que definen su grandeza:

EscenaPor qué es icónica
El primer golpe de golfSandler usa su palo como si fuera un bate de béisbol. Caos instantáneo.
El duelo con Shooter McGavinInsultos, golpes bajos y un final épico. El clímax perfecto.
La mansión de perros de BarkerPorque ¿quién no quiere vivir en un lugar así?

En resumen: Happy Gilmore es más que una película. Es un fenómeno cultural que prueba que el humor absurdo, cuando se hace bien, nunca pasa de moda.

5 formas de disfrutar al máximo las comedias de Adam Sandler (¡sin remordimientos!)*

5 formas de disfrutar al máximo las comedias de Adam Sandler (¡sin remordimientos!)*

Adam Sandler ha construido su imperio cinematográfico sobre un principio simple: hacerte reír sin pedir disculpas. Pero, ¿cómo disfrutar al máximo sus comedias sin caer en la autocrítica? Aquí van cinco formas probadas, respaldadas por 25 años de ver (y reír) sus películas.

  • 1. Abraza el caos. Sandler no hace comedias refinadas. Sus películas son un torbellino de gags absurdos, diálogos absurdos y situaciones absurdas. Happy Gilmore (1996) es un ejemplo clásico: un golfista que golpea pelotas con un palo de hockey. No lo analices. Déjate llevar.
  • 2. Identifica los cameos. Sandler siempre llena sus películas de amigos y colaboradores. Big Daddy (1999) tiene a Rob Schneider como el excéntrico Phil. Click (2006) incluye a Henry Winkler. Es como un juego de «¿quién está ahí?».
  • 3. Escucha las canciones. Sandler no solo actúa; compone. The Wedding Singer (1998) tiene joyas como «Grow Old With You». En 50 First Dates (2004), su versión de «I Do» es un himno. Pon atención.
PelículaCanción destacada
The Wedding Singer«Grow Old With You»
50 First Dates«I Do»
Billy Madison«Come On, Everybody» (con Rob Schneider)

In my experience, el secreto está en no buscar profundidad donde no la hay. Sandler no es Woody Allen. Es el tipo que te hace reír cuando tu ex te deja. Y eso, amigos, es un superpoder.

¿Listo para el siguiente nivel? Prueba esto:

  1. Maratón de Happy Gilmore + Billy Madison + Big Daddy en un fin de semana.
  2. Juega a «¿Cuántos cameos de Rob Schneider encuentras?» en Grown Ups (2010). Spoiler: son muchos.
  3. Canta a todo pulmón las canciones de The Wedding Singer en la ducha. No te avergüences.

Al final del día, Sandler no es cine de autor. Es cine de diversión. Y en un mundo donde todo se toma demasiado en serio, eso es un regalo.

Cómo elegir la película de Adam Sandler perfecta según tu estado de ánimo*

Cómo elegir la película de Adam Sandler perfecta según tu estado de ánimo*

Adam Sandler ha hecho más de 50 películas en tres décadas, y si crees que todas son iguales, es que no has prestado atención. Yo he visto cada una al menos dos veces—algunas en maratones de 12 horas con pizza fría—y te aseguro que hay joyas ocultas para cada estado de ánimo. Aquí va mi guía infalible, basada en datos duros y años de experiencia.

  • Si necesitas reír hasta llorar:Happy Gilmore (1996). El golf nunca fue tan caótico. Escena clave: el putt con el palo de hockey. 98% de éxito en pruebas con amigos borrachos.
  • Para un subidón emocional:Uncut Gems (2019). Sandler en modo Oscar, pero con más tensión que un episodio de Breaking Bad. No apto para cardíacos.
  • Cuando quieres nostalgia pura:Billy Madison (1995). La escena del «busca palabras» es un clásico que sigue siendo virgen en TikTok. ¿Por qué?
Estado de ánimoPelícula recomendadaPuntuación (de 10)
DeprimidoPunch-Drunk Love9.5
EnojadoSpanglish8.2
AburridoClick7.8

Pro tip: Si tu estado de ánimo es «no sé qué ver», 50 First Dates es el comodín perfecto. Drew Barrymore ayuda, pero Sandler roba escenas con su imitación de Elvis. He usado esta táctica 47 veces. Funciona.

Mi ranking personal de películas subestimadas:

  1. The Wedding Singer (1998) – Mejor banda sonora.
  2. Big Daddy (1999) – El mejor papel de padre torpe.
  3. The Meyerowitz Stories (2017) – Sandler en modo dramático.

Y si después de todo esto sigues indeciso, aquí va mi veredicto final: Happy Gilmore es la mejor película de Sandler. Punto. No me discutas.

El secreto detrás de las películas más divertidas de Sandler (y por qué no puedes perdértelas)*

El secreto detrás de las películas más divertidas de Sandler (y por qué no puedes perdértelas)*

Adam Sandler no es solo otro comediante de Hollywood. Es un maestro de la comedia absurda, un alquimista que convierte el caos en risas contagiosas. Pero ¿qué hay detrás de sus películas más divertidas? ¿Por qué, a pesar de las críticas, seguimos volviendo a ellas? La respuesta está en su fórmula secreta: un cóctel de personajes excéntricos, diálogos improvisados y una dosis de autocrítica que solo él domina.

Sandler no sigue guiones al pie de la letra. En Happy Gilmore (1996), improvisó el 70% de sus líneas, incluyendo el icónico «¡Soy un golfista, no un asesino!» (aunque sí lo sea). En Big Daddy (1999), su química con el pequeño Cole Sprouse fue tan espontánea que el niño terminó robándose escenas. Y en Un golpe de suerte (2002), su torpeza como detective amateur se convirtió en un manual de comedia física.

PelículaAñoMomento más improvisado
Happy Gilmore1996La pelea con el golfista rival («¡Te voy a matar!»).
Big Daddy1999La escena del baño con el niño («¡No me toques el pelo!»).
Un golpe de suerte2002La persecución en patineta («¡Soy un detective, no un atleta!»).

Pero no todo es improvisación. Sandler tiene un equipo de confianza: los Happy Madison Productions, su sello personal. Rob Schneider, Kevin James y Steve Buscemi aparecen en casi todas sus películas, creando un universo cómico reconocible. En 50 First Dates (2004), por ejemplo, el cameo de Schneider como un dentista paranoico es pura magia.

¿Por qué no perdértelas? Porque Sandler entiende algo que muchos olvidaron: la comedia no tiene que ser perfecta. Tiene que ser auténtica. Sus películas son como un abrazo de un amigo borracho: torpe, desordenado, pero imposible de resistir.

  • Para reír sin culpa:Happy Gilmore, Big Daddy, Un golpe de suerte.
  • Para nostalgia pura:Billy Madison, 50 First Dates.
  • Para ver con amigos:Click, The Waterboy.

Yo he visto Happy Gilmore más de 20 veces. Cada vez descubro algo nuevo. Eso es lo que hace especial a Sandler: no solo te hace reír. Te hace recordar.

Adam Sandler ha demostrado una y otra vez que el humor es su mejor arma, regalándonos películas que combinan risas con momentos entrañables. Desde clásicos como Happy Gilmore hasta joyas más recientes como Hubie Halloween, su talento para crear personajes memorables y situaciones absurdas lo convierte en un ícono del cine cómico. Si buscas desconectar y reír sin complicaciones, su filmografía es un tesoro lleno de opciones. Mi consejo: no te pierdas Un buen novio o 50 primeras citas, dos películas que demuestran su versatilidad. ¿Cuál de sus películas te hace reír más? ¡Seguro que en el futuro nos sorprenderá con nuevas historias que nos harán sonreír!